Idioma: Español
Fecha: Subida: 2010-08-28T00:00:00+02:00
Duración: 16m 18s
Lugar: Facultad de Veterinaria - Sala de Disección de Anatomía Veterinaria.
Lugar: Curso
Visitas: 18.002 visitas

Musculatura masticadora y facial en équidos (I)

Área de Anatomía y Embriología Veterinarias

Descripción

Área de Anatomía y Embriología Veterinarias. Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparada. Facultad de Veterinaria de Murcia. Proyecto de Innovación Docente para el desarrollo del Campus Virtual de la UMU

Transcripción

En esta práctica vamos a identificar los principales músculos implicados en la expresión facial o mímica y en la elevación y descenso de la mandíbula, es decir, en la masificación. Estos músculos en un principio, se pueden agrupar en dos grandes sistemas neuromusculares. El sistema neuromuscular facial y el sistema neuromuscular masticador. En la práctica haremos una descripción topográfica describiendo los músculos que se sitúan en las distintas regiones de la cabeza y señalando las estructuras vasculares y nerviosas que se topografían con estos últimos. Al retirar la piel, una de las primeras estructuras que debemos destacar es el músculo cutáneo de la cara. Este músculo cutáneo de la cara presenta una extensión diversa, dependiendo del individuo, y va cubriendo parcialmente tanto los músculos masticadores como buena parte de los músculos faciales. El músculo cutáneo de la cara termina insertandose hacia el ángulo de la boca. Y este fascículo de inserción que corresponde a una zona más engrosada de dicho músculo recibe también en nombre de músculo retractor del ángulo de la boca. Comenzando en la región más caudal del plano cefálico, también podemos describir un músculo que va cubriendo a una de las principales glándulas salivales del caballo. Esta glándula salival corresponde a la glándula parótida y el músculo que la va recorriendo parcialmente es decir en nombre de músculo parotidoauricular. El músculo parotidoauricular es un músculo que al contraerse va a desplazar ventralmente el pabellón auricular y es un músculo perteneciente al sistema neuromuscular facial. Inmediatamente rostral al músculo parotidaauricular nos encontramos con el gran músculo masetero. El músculo masetero pertenece al sistema neuromuscular masticador. Es un músculo elevador de la mandíbula y en esta preparación vemos su porción superficial caracterizada por una dirección ventrocaudal de sus fibras musculares. Este músculo presenta una potente fascia, una potente aponeurosis que refuerza su función y es interesante por varios motivos. En primer lugar, porque toma origen en la cresta facial. La cresta facial era este saliente óseo que se prolongaba por el hueso cigomático, por el hueso maxilar y es un músculo que termina inserto en la fosa masetérica. Pero sobre todo es interesante por varias circunstancias. En primer lugar, porque sobre su superficie va discurriendo el nervio facial, concretamente los ramos bucales del nervio facial. Estos ramos bucales del nervio facial solamente van protegidos por la piel de tal manera que cualquier golpe o presión en esta zona puede originar una parálisis de dicho nervio. En segundo lugar, también destacamos en la parte más dorsal del músculo el trayecto de importantes formaciones vasculares y nerviosas. Concretamente, destacamos la existencia de la vena transversa de la cara, de la arteria transversa de la cara acompañado del nervio transverso de la cara. Si nos dirigimos hacia un plano rostral podemos describir a continuación una serie de músculos faciales. Así, desde la región infraorbitaria parte hacia la boca y hacia el ollar, un músculo aplanado que se conoce con el nombre de músculo elevador nasolabial. Este músculo elevador nasolabial presenta dos fascículos en su zona de inserción. Un fascículo dorsal, llamado también fascículo nasal y un fascículo ventral conocido con el nombre de fascículo labial. Como su nombre indica, es un músculo que va a intervenir en la elevación del labio y en la dilatación del ollar. Estos dos fascículos, el labial y en nasal, se desarrolla en el caballo porque entre ambos se interpone el conocido como músculo canino. El músculo canino ofrece una disposición triangular con una base amplia que se inserta en el ollar para dilatarlo y un vértice que se prolonga con un tendón que se origina en el extremo de la cresta facial. Interesante también destacar que este músculo elevador nasolabial va cubriendo a otro músculo muy importante relacionado con la elevación del labio superior. Se trata del músculo elevador de dicho labio o elevador del labio superior, que describiremos posteriormente cuando retiremos completamente ese músculo elevador nasolabial. En un plano más ventral destaca un músculo muy poco desarrollado en el caballo que también termina hacia el ángulo de la boca. Este músculo escasamente desarrollado, que procede de la fascia masetérica y también de la cresta facial, corresponde al músculo cigomático. Su contracción a originar que se produzca una retracción también del la rima o del ángulo de la boca. El músculo cigomático se continúa con otro gran músculo que forma la base anatómica del carrillo y que corresponde al músculo el buccinador. El músculo buccinador veremos que tiene dos porciones la que estamos describiendo corresponde a la porción superficial o porción bucal de este músculo, Se trata de fibras peniformes que van terminando sobre un tendón y van confiriendo al músculo un aspecto de pluma de ave. La porción más profunda del músculo, la porción molar, la descubriremos na vez retiremos el músculo masetero. Otro de los músculos implicados los movimientos de los labios corresponde al músculo depresor del labio inferior. Se trata de un músculo íntimamente unido al buccinador pero que en su extremo rostral se separa para insertarse en el labio inferior. Como su nombre indica, este músculo va a da lugar a la depresión o al descenso de dicho labio. Y es interesante porque va cubriendo al agujero mentoniano que da salida a este nervio que estamos viendo aquí hay que es el nervio mentoniano. Nervio sensible que recoge toda la sensibilidad del menton, de la región mentoniana. Estos músculos que acabamos de describir podemos también apreciarlos en buena medida en esta otra preparación. Si nos fijamos de caudal a rostral tenemos el músculo parotidoauricular, enemos el músculo masetero con los ramos vocales del nervio facial, las formaciones transversas de la cara, la vena replecionada de color azul, la arteria de rojo y el nervio transverso de la cara. Observamos dorsalmente el trayecto de músculo elevador nasolabial cubriendo el elevador del labio superior. Vemos el escaso desarrollo del músculo cigomático. Hemos dejado restos del músculo cutáneo de la cara, su fascículo que se inserta en el ángulo de de la boca para formar el retractor del ángulo. Y por último, vemos estrechamente vinculado al buccinador el músculo depresor del labio inferior. Cuando retiramos la parte del músculo cutáneo de la cara que va cubriendo la escotadura de los vasos faciales es cuando descubrimos la importancia de esta escotadura para el paso de tres estructuras relevantes. En esta preparación, una vez retirado ese músculo cutáneo de la cara, en relación con el borde rostral del masetero y, por lo tanto, en relación con esa escotadura que describíamos en la mandíbula del caballo y también del vacuno, las esdotadura de los vasos faciales. podemos ahora identificar fácilmente las tres estructuras que discurren por dicha escotadura. La más rostral la arteria facial, a continuación la vena del mismo nombre es decir, la vena facial y por último, el conducto parotidio. Este conducto procede de la glándula parótida, recorre medialmente la mandíbula y termina atravesando el músculo buccinador para desembocar en el vestíbulo de la boca. Completan los músculos faciales una serie de estructuras que se configuran también en relación con la boca o con los orificios naturales de la cabeza en relación con el ollar, con la boca e incluso en relación con el ojo. En esta preparación se puede observar que además del músculo cigomático, del músculo elevador nasolavial, con sus dos fascículos el labial y el nasal interponiéndose entre ellos el músculo canino, podemos observar perfectamente cómo en la base de los labios se interpone o se intercala el músculo orbicular de la boca. Es un músculo a modo de esfínter que va rodeando toda la boca y por lo tanto, participando en el movimiento de los labios. Asimismo, en relación con el globo del ojo vemos el músculo esfínter o el músculo orbicular del ojo. Un esfínter que se sitúa también en los párpados e interviene en el cierre de los mismos. Y dorsalmente a ese músculo orbicular del ojo podemos apreciar en esta preparación el trayecto del músculo retractor del ángulo medial del ojo. Los músculos faciales se completan por otra serie de músculos auriculares que quedan situados dorsalmente. Antes descibimos ya el músculo paotidoauricular. Ahora estamos haciendo referencia a unos músculos que se sitúan más dorsalmente y que intervienen en los movimientos de dicho pabellón. Pues bien, por debajo de estos músculos parotidoauriculares vamos a destacar otro importante músculo masticador. Se trata del músculo temporal. Este músculo temporal está recubierto por una potente fascia, se va originando la fosa temporal y termina inserto en la apófisis coronoidea de la mandíbula con lo cual interviene también en la elevación de dicho hueso. Hasta el momento, y como pertenecientes al sistema neuromuscular, hemos descrito masticador, hemos descrito el músculo masetero y hemos descrito el músculo temporal. Estos dos músculos están inervados por ramos del nervio mandibular. Todos los músculos restantes que hemos nombrado en el plano facial corresponden a músculos integrados en el sistema neuromuscular facial. es decir, invervados tanto por los ramos bucales del nervio facial como por los ramos lbucolabiales del nervio facial. Es decir, los ramos de este nervio que se prolongan rostralmente hacia el hocico del animal. Otras estructuras vasculares importantes relacionada con este plano anatómico que estamos estudiando, corresponden a los dos grandes troncos venosos que van a configurar la vena yugular estrena. En esta preparación conservamos la glándula parótida, pero hemos retirado el músculo parotidoauricular que la recubría y hemos retirado el músculo cutáneo de la cara. Exponiéndose claramente la vena maxilar y la vena linguofacial. Tanto esta vena linguofacial como esta vena maxilar son las principales tributarias del riego venoso de la cabeza del caballo que van a confluir para conformarnos la vena yugular externa. En esta preparación que mostramos aquí podemos ver perfectamente el enorme desarrollo que alcanza el músculo temporal. En este caso al seccionar la parte superior, el borde superior de la órbita y parte del arco cigomático, apreciamos cómo este músculo temporal desde la fosa termina inserto en la apófisis coronoidea de la mandíbula. Asimismo, exponemos la articulación temporomandibular. Hemos seccionado completamente en esta parte caudal el músculo masetero exponiendo a la fosa masetérica, y la preparación nos interesa para referirnos a este músculo. Este músculo es el elevador del labio superior, pertenece al sistema neuromuscular facial parcialmente estaba cubierto por el elevador nasolabial y lo más interesante del músculo es que si nos fijamos, su extremo rostral termina en un tendón que se une al del músculo del lado opuesto, de tal manera que los tendones de los dos músculos elevadores nasolabiales confluyen en un tendón común que termina fijándose fuertemente al labio superior. La contracción simultánea de estos dos músculos elevadores del labio superior va a producir la eversión del labio. La elevación completa de este labio reacción que se conoce con el nombre o movimiento que se conoce con el nombre de reacción de Flehmen una particularidad que pueden desarrollar los équidos en distintas situaciones fisiológicas. También es interesante este músculo elevador elevador del labio superior porque estamos viendo que cubre parcialmente al agujero infraorbitario y en esta preparación podemos apreciar la estructura que salía por dicho agujero, concretamente el nervio infraorbitario. Todo esto que vemos aquí corresponden a fascículos de este nervio o a ramos de este nervio que recoge la sensibilidad, tanto del labio superior como del ollar. Podemos apreciar esta preparación el tendón de origen del músculo canino, que, como estamos viendo, ha separado al elevador nasolabial en los dos componentes el fascículo labial y el fascículo nasal. Para terminar esta parte de la práctica, podemos hacer referencia en esta preparación a estructuras que hemos comentado anteriormente. Por una parte, en esta preparación hemos retirado toda la parte superficial del músculo masetero, quedando expuesta la parte profunda integrada por fibras que adquieren una posición vertical. Asimismo, al retirar la parte superficial del músculo masetero, podemos apreciar la parte más profunda o porción molar del músculo buccinador. Con estas porciones profundas del masetero y profundo molar del músculo buccinador, terminamos de momento la primera parte de músculos relacionados con la expresión facial o mímica y músculos masticadores.

Intervienen

Francisco Gil Cano
Gregorio J. Ramirez Zarzosa
Jose Maria Vazquez Auton
Maria Dolores Ayala Florenciano
Octavio Miguel Lopez Albors
Rafael Manuel Latorre Reviriego

Realizadores

Ana Isabel Merino Jimenez
Maria Inmaculada Lopez De Molina Martinez

Propietarios

UMtv (Universidad de Murcia)

Publicadores

Francisco Gil Cano
Octavio Miguel Lopez Albors

Comentarios

Nuevo comentario

Serie: Sistemas neuromusculares (+información)

Dorso, cuello y cabeza (mm. masticadores)

Relaccionados